Los instrumentos andinos de viento son a la vez primitivos y sofisticados, especialmente en el caso de la Quena, una flauta que puede ser de caña, de madera, metal, barro cocido, hueso o combinaciones de estos materiales.
Quena significa hueco en lengua quechua, y efectivamente, es solo un tubo de unos cuarenta centimetros, abierto por los dos extremos, uno de los cuales tiene un corte llamado Chanfle en su extremo, que rebaja el borde del tubo en forma circular. A este filo es donde aplica el quenista la boca para producir el sonido, que es dulce y salvaje a un tiempo.
La quena tiene seis orificios en la cara anterior y uno en la posterior.
También utilizamos al hermano mayor de la quena, el Quenacho, de unos 55 cms. de longitud y de sonido más grave.
La Zampoña o Sicu es una flauta de pan andina, cuyo tamaño oscila entre los 5 y los 120 cms o más.
La principal característica de estas flautas es que constan de dos filas de tubos que se pueden separar y que permiten ser tocadas por más de un instrumentista a la vez. Así es como tocan las bandas de Sicuris en Bolivia, Perú, norte de Chile y noroeste de Argentina. Más modernamente se ha adoptado la técnica de tocar de forma individual, superponiendo ambas filas.
Otro instrumento que procede de otros estillos musicales, y que se suma a los utilizados esporádicamente por el grupo. El saxofón pertenece a la familia de los instrumentos de viento con lengüeta de caña en su boquilla.